Ni más castillos que los de arena
ni leones rampantes enjaulados,
ni más palos que los que hemos cobrado,
ni que me aten con tantas cadenas.
Ni granadas en entados de plata
aun talladas y hojadas de sinople,
Yo quiero ser de donde el viento sople
y dejarme de sortijas baratas:
que las piedras dejan de ser preciosas
engarzadas en las tristes coronas
que ponen coto a la libertad;
que una cruz denigra, es injuriosa
y, el escudo, un arma contra personas;
y yo he venido en son de paz.