viernes, 14 de septiembre de 2018

Parasonetado

Ni más castillos que los de arena
ni leones rampantes enjaulados,
ni más palos que los que hemos cobrado,
ni que me aten con tantas cadenas.

Ni granadas en entados de plata
aun talladas y hojadas de sinople,
Yo quiero ser de donde el viento sople
y dejarme de sortijas baratas:

que las piedras dejan de ser preciosas
engarzadas en las tristes coronas
que ponen coto a la libertad;

que una cruz denigra, es injuriosa
y, el escudo, un arma contra personas;
y yo he venido en son de paz.

sábado, 7 de abril de 2018

Soneto con pretensiones

Confieso que esta noche te he soñado.
Vestías con una piel bronceada,
algún instinto mío despertado
y cicatrices de guerras pasadas.

Llevabas peinado extravagante,
corazón a juego con tu sonrisa,
pánico racional como semblante
y ganas de quitarme la camisa.

Y aunque nunca negocio con mis versos,
bien pretenden tus pezones erguidos,
algunos pelos de pubis dispersos
sobre el éxtasis de nuestro sentidos,
tu cuerpo, tu proporción, tu reverso;
y el intercambio de nuestros fluidos.

lunes, 11 de diciembre de 2017

contrAdicciones

Delineantes de patrias y mentes,
autoridades sobre el sentimiento,
generadores del dolor del cuento,
agitadores de temas candentes,...:

¡Oíd, y escuchadme muy atentamente,
que después no quiero ningún lamento!
¡Vamos a jorobaros el invento
de vuestros argumentos indecentes!

Aquí os traigo mis contrAdicciones,
junto a las mutuas y las ajenas;
meteré el dedo en la herida

fuera del verso y de las emociones.
Trataré de mostraros las cadenas
de las ideologías de vida.

jueves, 15 de junio de 2017

La cúpula de los mercados

Nos educaron a salvo de todo,
con el mejor presente de la historia
en aquella etapa transitoria
en el que el fin era el acomodo.


No es que no hubieran más productos
pero el baile de máscaras era
para dejar el pasado fuera
y adaptarse bajo el usufructo.


Eso nos dijeron quienes compraron
ese discurso a los mercaderes
del miedo rentable de los pasados


y a los intermediarios que probaron
que era mejor adoptar quehaceres
desde la cúpula de los mercados.

martes, 16 de mayo de 2017

Soneto para Enfero

Mira que me he leído elegías
retando a mis sueños al Parnaso,
sueños que morían cada ocaso
y renacían cada nuevo día.

La sonetista mayor, ¡madre mía!,
de quien procuro seguir cada paso,
ha desvirtualizado mi fracaso
incluyéndome en las antologías. 

Que sepas que me dejas sin palabras
-¡qué pequeño te viene el universo!-,
que Enfero, que Carulo,... -¡qué albricias!-

que tienes el don del abracadabra,
que te mereces ser comida a versos.
Que sepas que te adoro, Alicia.

lunes, 13 de febrero de 2017

Sonet a la fada del nord

A Judith Lloret Lansaque, la fada del nord


El sol, con sus tentáculos fogosos,
orbita alrededor de tu figura
envolviendo tu envidiable cintura
que danza en paisajes majestuosos.

Vistes colores vivos y morbosos,
un pulso infantil contra la censura,
como musa de la mejor postura
amansas a poetas y colosos.

Alma culé, piel de republicana,
ofreces tus pechos a los mil dioses
cual senderos hacia tus pinyonets.

Fada del nord, sin frontera ni aduana,
con el más peculiar de los adioses,
gràcies per ser com ets, molt petonets!


© María Guinea y Juan Calle

domingo, 22 de enero de 2017

Un final

Antes que este libro está la vida,
y después, quizás de otra manera.
Entre medias, mientras surgen quimeras,
ha de estar siempre la misma vivida.

Este libro sangra por las heridas
de los versos que riman mis ojeras
con las náuseas de negar más esferas
porque mi mente no acepta bridas.

No permitas que maten tu ideal
ni dejes que te pierdan el respeto,
en tu forma de ser está la mina.

Es muy difícil buscar un final
que apuntille bien este soneto
cuando nada empieza ni termina.


© Juan Calle