sábado, 7 de abril de 2018

Soneto con pretensiones

Confieso que esta noche te he soñado.
Vestías con una piel bronceada,
algún instinto mío despertado
y cicatrices de guerras pasadas.

Llevabas peinado extravagante,
corazón a juego con tu sonrisa,
pánico racional como semblante
y ganas de quitarme la camisa.

Y aunque nunca negocio con mis versos,
bien pretenden tus pezones erguidos,
algunos pelos de pubis dispersos
sobre el éxtasis de nuestro sentidos,
tu cuerpo, tu proporción, tu reverso;
y el intercambio de nuestros fluidos.